29.7.11

Sinestesia.

Comer su coño sabe a marrón, el de sus ojos y el del riesgo de tener que olvidar recuerdos de un futuro ya imaginado. Ella busca un home: Hogar en inglés y hombre en gallego, pero ella no es gallega así que eso todavía no lo sabe. 500 días de verano saben a poco, tengo ya preparado el cloroformo y el saco, tú quema las cortinas con la plancha para que podamos ver el sol y si se nubla, la lluvia desinfectará la herida y se formará un Oasis en el que los hermanos Gallagher se pelearán por ver quién nos canta Wonderwall. Se me cayó el papel y el bolígrafo en la montaña rusa, en el loop de algún rizo moreno o en las curvas de tu inicial. Musa sin necesidad de decir nada. Escritora sin palabras. Sonrisa permanente, para 10 días por lo menos, después si quieres te la renuevo mientras preparamos palomitas y fingimos que vamos a ver más de 5 minutos de película.


12.7.11

Jake.

En el amor como en el boxeo se aprende a pelear a hostias, pero es importante el día en el que decides dejar de ser saco de arena para convertirte en púgil. Un saco de arena nunca será campeón del mundo, convertirá en campeones a otros mientras él solo pierde arena y forma hasta que le sustituyan por otro saco nuevo al cual poder pegar.

Ahora mismo me siento como el campeón, entrando a un club de pelea callejero donde podría tumbar a cualquier vagabundo, esperando que alguno de esos que parecen simples borrachos sea un digno contrincante, o encontrar alguien a quien enseñar a pegar para hacer luchas cada día en un ring que ponga I don’t.

2.7.11

'Only 19 but my mind is old'.

It aint hard to tell, a los diecinueve yo también tengo mi Illmatic. Solo diecinueve pero mi mente es vieja , el niño Prodigy no volverá al hogar. En la parada del bus no aparece la rubia desconocida a la que enamorar dándole mi peor poema con mi mejor letra, escribo solo con cascos y cuatro viejos se apretan en el otro banco porque la gorra para atrás actúa de repelente.  Fumo una base del Cheb en la cuchara doblada por algún mentalista que espera el bus al otro lado de la cornisa. “Tengo una pistola en la cabeza como Larra” pero yo ya no soy romántico. El último romántico se fue por el desagüe, esperemos que alguna pelirroja sea fontanera. El bus no llega y al final se coge otro que no te deja donde quieres, pero cerca, la historia de nuestras vidas. Perdí el bus por escribir todo esto, los viejos me miran mal , la rubia desconocida no aparece, el Ipod ahora sin batería, me olvidé las llaves...
Y lo peor es que sonrío.


Quirófano.

Al nacer te dan una palmada para que llores y se te abran los pulmones. Al crecer te dan palos para que llores y abras los ojos. Comes techo y engordas la paciencia , fumas de su boca y desarrollas cáncer de amor hasta que decides extirparlo para dejar de sufrir. Amputas el amor. Las prótesis no valen. 
Te pica la cicatriz pero tienes que rascar alrededor para no arrancarla y evitar volver a sangrar. Pones los puntos de sutura sobre las íes de ilusionados , te cierras en canal para no volver a sufrir y ocultas tus vergüenzas bajo las sabanas de otra.
No se puede vivir con un salero pendiendo encima de la herida, vaciar la arena de los relojes en sacos y darle cabezazos hasta que se vacíen, no se puede. 

No capaz.  Toca paz.
Este soldado se retira a buscar una enfermera de servicio.