8.6.15

Soledad elegida.

Mucha gente habla de soledad elegida, como autoconvenciéndose de que había elección. Quizá algún día la hubo, quizá algún día la tuvieron, pero ya no; cuando eres de esas personas que odian los qué tal porque la cortesía es demasiado casual para ellos, llegará el día en que echarás de menos la cortesía y el actuar ingenuo como ignorando que existe y te darás cuenta de que en las personas que lo hacen el qué tal es de verdad y la respuesta también, incluso cuando la respuesta es la usual. Y les mirarás y te reirás de ellos desde tu superioridad desde abajo, mirarás a las sonrisas de las que te reías por falsas y dirás: 'Joder, alguna quizá no lo sea' Y entonces esa sonrisa incógnita estará ya lejos, sonriendo de verdad o mentira a cualquier otro que la toma como viene, como si sólo existiera la verdad, como riéndose de la lucidez sin tener que hacer nada más que no hacer nada.
Pero tú no eres lúcido, tú sólo estás triste y has leído muchos libros mientras el resto del mundo se dedica a a eso, a dar y aceptar sin plantearse el verbo plantear, sin plantearse que haya errores en eso, a ti no te sonrío la vida, porque la rechazaste antes de que pudiese, porque te sumergiste en la soledad y te encontraste lo último que esperabas al fondo, soledad. Tú no elegiste ser así... tú no elegiste estar así... si hubiera elección lo cambiarías cada noche, si tuvieras elección lo cambiarías cada vez que despiertas, así que no te engañes, tu soledad no es elegida.

2 comentarios:

  1. Llevaba tiempo sin leerte. Echaba de menos tu prosa. Mi memoria no te hacía justicia.

    ResponderEliminar
  2. La estoy palmando de sueño y tu escrito me ha despertado, he tenido esa enorme suerte. <3

    ResponderEliminar