28.9.11

Si ella se va...


-He conocido a otro.

-Me alegro, te lo mereces.

De repente te ves a ti mismo mintiéndole por primera vez, recordando aquello que decía Ismael en aquella canción, soltando ese tipo de mentira para que ella no se preocupe que ya has soltado varias veces en tu vida en diferentes ocasiones, creyendo que así ella es feliz, cuando en realidad ella lo que quiere escuchar es un “quédate conmigo, mi amor” o “no te marches nunca o me muero”, pero tú vuelves a ser ese chico bueno, que nunca falla y al que siempre fallan, diciendo lo que supones que tienes que decir y dejándole el camino libre al subnormal de su nuevo novio que no se merece ni uno de los dientes de su sonrisa pero que las tendrá todas, mientras tú la recuerdas con la papelera llena y la botella vacía, la cama medio vacía y el cenicero medio lleno, escribiendo líneas encima del lavabo y esnifando líneas encima del váter, con sus fotos de fondo y vuestra canción sonando. 


Y otra vez volviendo a tener que olvidar, a buscar otro clavo que saque ese clavo y deje otro agujero, a odiarla para evitar quererla, a despertar llorando porque tu subconsciente la ha vuelto a meter en tus noches o a mentirte insultándola para ocultar lo maravillosa que era y así pensar que la pérdida es menor. Ya has hecho eso otras veces y no ha llevado a ninguna parte.

Por eso contigo voy a ser egoísta, voy a hacer que te preocupes, que te sientas mal y que llores por joderme, voy a decir lo que se supone que no debo decir; que ese nuevo novio tuyo es un gilipollas que no sabrá hacerte feliz, que te quedes, mi amor, que si te marchas me muero, que no quiero inventarme una vida sin ti y que si aun asi decides irte “…que no sea muy lejos ni por mucho tiempo”, por favor.

Inspiración por escuchar esto a las seis de la mañana.

30.8.11

Soliloquio.


La mejor inversión de tu vida, pasar de estar KO a estar OK, o que se decida por doble KO la lucha en el ring rectangular de encima del somier. La almohada me ha puesto un diván en el salón y me cobra las consultas, mi doctor Jekyll de cabecera me recomienda que me esconda como su otro yo y yo trato de explicarle que no soy antisocial, soy antipático. El soliloquio de un loco bajo el Sol de Sagunto, trabajando de aparcanoches a domicilio para valencianas escritoras, cobrando días de lluvia como sueldo y sin pedir un para siempre ni un libro entero, sino un “Continuará...” al final de cada capítulo escrito a medias. 

27.8.11

Autoinsuficiencia.


Cuando la autosuficiencia falla y te descubres a ti mismo solo, escribiendo sobre ti mismo solo. Ese momento en el que las teclas parecen más pequeñas que normalmente y todas las ideas que vienen son malas y no publicables. 
Textos privados para no volver a leerlos, ni siquiera guardarlos, como una conversación efímera en la que le confiesas todos tus miedos a alguien sin memoria a corto plazo. Tú lo has contado pero nadie lo ha oído y posiblemente tú te olvides de que lo contaste en alto y te autoconvencerás de que solo fue una pesadilla en la que te mostrabas vulnerable, para poder despertar tranquilo y seguir fingiendo que eres autosuficiente. 


12.7.11

Jake.

En el amor como en el boxeo se aprende a pelear a hostias, pero es importante el día en el que decides dejar de ser saco de arena para convertirte en púgil. Un saco de arena nunca será campeón del mundo, convertirá en campeones a otros mientras él solo pierde arena y forma hasta que le sustituyan por otro saco nuevo al cual poder pegar.

Ahora mismo me siento como el campeón, entrando a un club de pelea callejero donde podría tumbar a cualquier vagabundo, esperando que alguno de esos que parecen simples borrachos sea un digno contrincante, o encontrar alguien a quien enseñar a pegar para hacer luchas cada día en un ring que ponga I don’t.

2.7.11

'Only 19 but my mind is old'.

It aint hard to tell, a los diecinueve yo también tengo mi Illmatic. Solo diecinueve pero mi mente es vieja , el niño Prodigy no volverá al hogar. En la parada del bus no aparece la rubia desconocida a la que enamorar dándole mi peor poema con mi mejor letra, escribo solo con cascos y cuatro viejos se apretan en el otro banco porque la gorra para atrás actúa de repelente.  Fumo una base del Cheb en la cuchara doblada por algún mentalista que espera el bus al otro lado de la cornisa. “Tengo una pistola en la cabeza como Larra” pero yo ya no soy romántico. El último romántico se fue por el desagüe, esperemos que alguna pelirroja sea fontanera. El bus no llega y al final se coge otro que no te deja donde quieres, pero cerca, la historia de nuestras vidas. Perdí el bus por escribir todo esto, los viejos me miran mal , la rubia desconocida no aparece, el Ipod ahora sin batería, me olvidé las llaves...
Y lo peor es que sonrío.