3.11.14

Niños.

Una niña aparece en el centro de la habitación.
Conoce todos los lenguajes, pero calla,
al final de la noche gritó algo.
Se guareció debajo de un libro, se convirtió en lluvia,
entró a la botella y la botella fue agua,
cuenta las páginas que tenía su peluche
y se arrepiente de todos los nombres que no le puso.
Se volvió luz por miedo a la oscuridad
Se volvió oscuridad por miedo a la oscuridad

Un niño aparece en el centro de la habitación.
Es ventrílocuo en simular que no habla cuando no habla.
En su paisaje de cuatro paredes,
con las sombras de sus viejos amigos todavía en ellas,
podría pintar infinidad de colores con su paleta llena de gris
pero no lo hace.
Abre el libro y lo deja en el suelo, 
como si el mundo todavía fuese su marcapáginas.

Y bailan.
Bailan mientras un lobo mastica sus piernas derechas,
mientras un perro empieza a ladrar al imaginarse ladrando,
y grita quizá el cuervo de la ventana.
Las dos ovejas más oscuras entre las negras,
se encuentran en una de las manadas de sueños.
Vuelos enjaulados. jaulas cayendo desde el cuarto piso:
ninguno de los dos había visto nunca una oveja tan blanca.

Y con los ojos bien abiertos,
se ríen del amor ciego.

7.7.14

1.57.

La llaman pequeña, pero,
cuando llora, llora todas las tragedias;
llora Chernobyl, llora Auswitch
llora por el Titanic y por la peste negra,
llora cada uno de los genocidios, llora cada una de las hambres
y cada uno de los desamores que han existido,
llora el Urquiola, llora las guerras, la muerte de John Lennon
las bombas atómicas, el Vesubio y el Etna en erupción,
llora los tsunamis, el terrorismo, la inundación del río amarillo,
las despedidas en cada aeropuerto y estación,
llora a Jack, a Jeffrey, a Ted, la noche de los cristales rotos,
el ciclón Bhola, y llora todo lo que ha leído y no ha pasado
y
cuando ríe, ríe todo lo maravilloso;
ríe la caída del muro, los pasos en la Luna,
la muralla china, el descubrimiento de la Piedra Rosetta,
las treguas, el Amazonas, a Charlie Rivel,
a George Carlin, ríe el Coliseo romano, ríe el Taj Mahal,
ríe las primeras pinturas y las últimas,
ríe los besos,
ríe a Gandhi, a Martin, el Acrópolis, las catedrales
ríe a Tesla, a Leonardo, ríe los museos, ríe Rimbaud,
la invención de la imprenta, Rayuela, la caída de Napoleón,
se ríe a ella,
ríe el Coloso de Rodas, ríe Stonehenge,
y ríe todo lo que ha leído y no ha pasado
,
así que yo también la llamo pequeña
pero sabiendo que es mentira.

14.4.14

La que. (Dos)

El faro que guía las anclas,
la tregua a la tregua,
el escondite que busca escondite,
la de los ojos como platos rotos (que diría ella)
el globo sin cordel que sólo puede ser tuyo si eres globo,
el egoismo plural,
el diente de león ardiendo,
la que escribe al despertar todo lo que no ha soñado,
la que escucha florecer,
la que pone pistolas dentro de las flores,
la que cierra los ojos cuando el resto se besa,
la que cierra los ojos cuando yo no la beso,
la chica movediza,
el jardín al que le gusta tanto ir a todo el mundo, porque nunca va nadie
de la que escapan las ambulancias,
la que salió indemne de la palabra indemne
y derrama su llanto en la palabra llanto.

(La que gana)

5.4.14

Pronombres.

La mayoría de (asquerosamente) enamorados
piensan en él o ella cuando escuchan un "él" o un "ella";
yo pienso en Irene cuando escucho cualquier nombre.

No todo el mundo cabe en un pronombre.

4.4.14

4 del 4.

Como la vez en la que intentaron atracarme y me negué,
y
antes de que me pegasen,
empecé a pegarme y
dejaron de saber qué hacer.

(Crónica de un atraco fallido llamado vida)
Tampoco tenía nada que pudiesen llevarse.

30.3.14

La que. (Uno)

El pez frágil de cristal que es pecera de otros peces frágiles de cristal,
la que mejor baila mi canción favorita,
la libreta de apuntar sueños que mide uno sesenta (un poco menos),
la máquina del tiempo que mide uno sesenta (un poco menos),
la excepción que confirma que no existen más excepciones,
la que responde a las preguntas que no hago a otras,
la que respira aire hecho de castillos,
la llave para tirar la puerta abajo,
la que lleva flores a las flores muertas,
un trébol de cuatro espinas,
un trébol carnívoro,
(que se comerá a cualquiera que se haga pasar por trébol)
la que me complementa, siendo igual que yo
porque si quisiera rellenar vacíos,
ya los hubiera rellenado yo,
la que convierte el pasillo de mi casa en Buenos Aires,
la de los sueños con acento
y la que hace que me despierte de los buenos sueños
para contárselos.
(Irene pero el mundo,
el mundo pero Irene)

16.3.14

Intuiciones.

.mi intuición (y tú) dice que me acabarás jodiendo
pero confío más en ti que en mi intuición
pero confío más en ti que tú.

25.2.14

Segunda parte de algo que quedó hace tiempo en un hotel.

Río muerto de miedo,
con la seguridad del niño de cinco años
que no conoce la palabra seguridad.
Río muerto de miedo,
la llama que tiembla de la vela
se pregunta quién quedará
me pregunta
cuando desaparezca el humo
y por qué esta oscuridad tiene miedo a la oscuridad.
Río muerto de miedo,
pienso en la suerte
aunque la moneda se niegue a caer
y responde a todas las preguntas
que piensa que hago a otras
y responde a todas las preguntas
que nunca he hecho a otras.
Río muerto de miedo,
de malgastar la única suerte
que todavía no,
con el encanto de saber todo lo que va a pasar
y el encanto de no saber nada de lo que va a pasar,
con
la archienemiga de los peros,
la excepción a la agorafobia
,
reímos muertos de miedo.

(
Se fue como la gente que no sabe despedirse
volvió como la gente que sabe despedirse
)

18.1.14

18 de enero. (21:20)

.la empatía parece imaginación
la empatía parece imaginada
el desorden aparece por comparación
y la archienemiga de los peros y las comparaciones
sigue ganando.

(
alguien timbra
)

2.1.14

2 de enero.

.lo de la manzana enamorada del gusano
o la flecha que empezó a odiar el vuelo
cuando supo su propósito
,
mantiene los pies bajo tierra,
pide la mitad de un menú para dos
mientras escucha una canción que dice
que no pasa nada
;
piensa que el primer sol y el último son el mismo
pero comparando
que podría prescindir de su nombre
de la misma forma que de su apellido
y que una flor creciendo entre flores nunca será nombrada
porque la diferencia es lo que marca
.
.
.
aunque no pase nada.