29.12.13

Lo que escribió alguien sobre el desorden.

Se fue ayer y ya empiezo a olvidar cosas y a no echarla tanto de menos. Me asusta lo mejor que me encuentro, lo bien que me he despertado hoy, cuántas cosas se habrán borrado en esas siete horas de sueño como para que haya podido volver a escuchar esa canción. Parece un precio injusto, aunque ayer hubiera pagado casi cualquier cosa. Y ahora volver a dormir. Y mañana podré vaciar los ceniceros, pasado mañana lavar las ollas, quizá poner la lavadora en tres días, masturbarme en cuatro, ordenar la habitación dentro de una semana y dentro de un mes volver a la playa. Pero a cambio de. Olvidar la profundidad del hoyuelo, la curvatura de la espalda, al ángulo de la bolsa de ojos, la temperatura del cuello, el tono del amarillo, la longitud del cigarro antes de que lo dejase por primera vez, la presión de los dientes y el peso exacto en el hombro. Creo que nunca habrá orden en esta habitación.


(
he aceptado el desorden
y el vacío de la cama

porque ahora sé
que ambos tienen forma
)

27.12.13

Algo de anteayer.

.la tormenta no sabe del después,
hay estrellas que nos siguen viendo
aunque hayamos muerto hace tiempo
y a veces releo mensajes de
la que a veces llamo zorra
,
como las riendas de esta nostalgia
y la negación por la que empieza
pero ya no hay fotos nuevas
ni reviso las viejas,

no queda amarillo entre el sofá
ni blanco en la bandera
y
sólo calendarios mojados en el suelo
con pasteles de boda sin figuras en la cima
,
aunque siga nevando metal en venus
y estorninos na coruña
pero cuántas posibilidades había
de que toda la tormenta te cayese encima
o de que no buscases en los pozos,
si tampoco sabías del después.

26.12.13

Pero.

Laura era graciosa. Aida recitaba en francés. Sonia escuchaba buena música. Valeria leía buenos libros. Silvia hablaba de vuelos. Ana hablaba de trenes. Conocí a Tanja y olvidé a Marta en el mismo tren. A Maribel le gustaban las estrellas. A Alba no. Gemma tenía la voz dulce. Raquel besaba bien. María besaba mejor. Soledad sabía patinar. Lucía dormía con un ojo abierto. Mar tenía pecas. Maite bailaba. Rocío fumaba. Cristina robaba flores. Paula se saltaba los semáforos. Antía gritaba. Carlota era tímida. Belén comía rápido. Alejandra cocinaba bien. Sabela no se maquillaba. Sofía era flexible. Soraya miraba. Ruth veía. Andrea soñaba. Carla me dejaba sin palabras. Dejaba sin palabras a Tatiana. Conversaba con Teresa. Convivía con Celia. Lola era rara. No tanto como Bárbara. Nuria corría. Pilar se desnudaba. Bea corría todavía más. Isa se callaba. Admiré a Diana. Quise a Nerea.

Pero ella siempre gana.

27.10.13

Del cambio de hora.

(I)
.camina al revés por encima de las huellas
corre,
cruza unos dedos ajenos,
necesita los viejos zapatos
para recorrer los viejos caminos
pero los cambió por algo
que ahora tampoco está
,
como encontrarse con un espejo en el que 
una vez 
te viste feliz reflejado
y que no quede ni el espejo
,
los huesos atrofiados por la adaptación
no dejaron que nadie se adapte
mirar hacia atrás antes de cruzar
y tan lejos la carretera
,
las huellas son lo ajeno
y los dedos se descruzan.


(II)
.no hay peor blanco que el que deja el cuadro al irse de la pared;
tengo mi vida llena de blanco,
como un luto inverso pero real
como enterarte dos años después de por quién guardabas luto
,
pero quién deja de mirar al cielo cuando el dedo ya no apunta
y por qué todos apuntan al suelo.


(III)
.cuando escucho a esa gente que dice
que volvieron a nacer 
tras algún momento duro
pienso que en realidad
somos el resto, 
los que no hemos nacido nunca.


(IV)
.sólo apunto las fechas en los exámenes
y hace tiempo que no hago ninguno,
ella responde con sólo un ojo abierto
y yo a largo plazo planeo:
dejar de tener miedo a corto plazo,
matar el déjà vu
antes de que él me mate
romper el ciclo
antes de que ella me mate
,
agorafobia como si dentro existiese,
pero todavía no comprendo la no agorafobia.


(V)
.algo está cayendo
y no puedes dejar de mirar
,
alguien grita
y no puedes dejar de mirar.

2.4.13


.pero abrazo sin asfixia
no es abrazo,
es asfixia.

(2:17)

26.3.13

.todavía no sé
de quién es la sangre de esta colcha,
algo está cayendo y no puedo dejar de mirarlo
hay una Atlántida en el fondo de cada botella rota,
un De Niro en cada espejo
y
tú bebiendo a morro
y
tú viviendo por encargo
como llorando por alguno de los principios de Dilla,
en una de las 19 y las 500
que escuchas las 19 y las 500
y te das cuenta de que vas por la mitad.

en el punto medio entre agora y claustro
huyendo de parís como parís huyó de mí
y el diablo, espantando al diablo de su hombro
al escuchar por última vez
un tanto la quería.

(pero)
nunca he visto dejar de nevar
y
se han caído las vendas.
como siempre, ya es
demasiado tarde
y estás pagando deudas de otras
así que,
disfruta de la autopsia y olvida la salvación
o disfruta de la autopsia y olvida la salvación.
(cero)

Cosa (VII)


.rotos los labios por el frío o los mordiscos
aunque
nos enseñaron a dejar de morder
cuando empezase a sangrar
pero qué hacer cuando ya sangraba antes del mordisco,

cuando la cuenta atrás empezó en cero.

21.3.13

13.3.13

Cosa (VII)

.viajábamos por todo el mundo,
recorríamos tantas calles como hubiesen,
arriba y abajo


todas las ciudades.

y sin embargo, ojalá hubiéramos coincidido en alguna.

Cosa (VI)


.a veces miro al cielo y
me da miedo que no estemos solos
y
otras veces miro al cielo y
me da miedo que estemos solos.

lo mismo cuando miro al suelo.

8.3.13

Cosa (V)


.ser uno más es ser uno menos
pero al menos los que cuentan hacia atrás
conocen el final.

y el cero no está tan lejos.

7.3.13

Cosa (IV)


.ella dijo
muérete en mi boca.
como si hubiese otro sitio donde morir.

pero desde que despierta con un extraño,
yo despierto con un extraño.

Cosa (III)

—Y sobre todo, no mires hacia atrás.

(Vértigos)

29.12.12

El arte de perder. Volumen 1.


La libertad debe parecerse
a no tener nada que perder.
Y nosotros somos tan poco libres
aunque no tengamos nada que perder.

28.12.12

Escrito nosécuándo y nosédónde.


Todavía seguimos pensando que tenemos nombre
y que lo que no tiene nombre no existe,
que tenemos miedo
y no es el miedo quien nos tiene,
todavía pensamos que somos que manejamos la cometa
pero seguimos temblando.

Avisadme cuando podamos dejar de correr,
si es que algún día podremos.

Todos temblaban,
pero tú temblabas mejor que nadie.

.

24.12.12

Cosa (II)


Amor a primer knock out,
a primer miédo.
(
como si hubiera otro
)

Porque hay gente que llora,
gente a la que le brotan las lágrimas
y gente que brota de entre las lágrimas,
porque hay sombras que son sombras
y sombras que son pistas de aterrizaje,
roturas con forma de hogar
y ta gueule en su boca
suena hasta romántico.

Cuando la indiferencia se hizo algo más
y un bah dejó de ser un bah
para ser un no me quieras
con dedos cruzados
entre las lineas.

Cuando alguien te encuentra por accidente
pero sin ser accidente
y se vuelve tramo;
porque hay ámbares que parecen verdes
vistos desde ciertas brújulas
y
podemos cruzar los dedos
y mentir juntos o
loquesea
pero juntos,
o
porque
sobre nosotros
tendría que escribir el miedo,
pero bah.

23.12.12

Cosa (I)


Hagamos noche en este lugar
de sobra como para.
la despensa de.
nuestros noches polares
que no son noches
ni polares
pero hasta que la persiana caiga
o hasta que ella diga
aquí dentro es de noche.

entre las colillas en los vasos a rebosar
y no hablo de optimismo
y pendientes en el suelo que me clavo,
porque no hay dolor más bonito que,
ni risa más bonita que la suya mientras.

cabrona.

la persiana inmortal
más bonita de la habitación,
o sea,
del mundo.

Por si a alguien le interesa, ahora que el libro está acabado iré subiendo textillos que tengo por ahí atrasados, descartes del libro y cosas por el estilo. Gracias por el interés a los que han notado el abandono del blog y ya iré poniendo información cuando vaya sabiendo cosas concretas del libro.

10.5.12

Ascensor.

Así fue lo nuestro. Nos montamos por casualidad y simplemente empezamos a hablar del tiempo, del tiempo que hacia que, de quién eramos sin decirnos los nombres, de cualquier cosa sin intención de subir pero subiendo, olvidándonos del ascensor, negando que quisiésemos elevarnos pero pulsando todos los botones para que la subida tardase lo más posible, porque sabíamos que después solo podríamos bajar. O quedarnos enganchados en la nube.

22.3.12

Rojo.

Todavía es Domingo. Todavía era Invierno. La escala de grises cada vez más cerca del negro y el agua cada vez más rosa, sumergido en aquella bañera, enterrado en vida bajo cuatro centímetros de agua, sus lunares controlando las mareas y los latidos haciendo rebosar el agua. Sístole, bajamar, diástole, tsunami. Oye discutir a los vecinos por las goteras, el rojo se espesa a su alrededor y en el te odio escrito en el espejo del baño. Oye su propio eco, preguntando que qué hace y a su consciencia muriendo en lo que dura una canción del Cheb, se va reencarnando en ausencia y desde allí oye a alguien intentando abrir la puerta, aporreando y rascando la puerta con uñas rojas. Oye un "no" y oye un "por qué" pero ya no puede responder con palabras. Abre la boca, sonríe y sale una burbuja. Parece que por fin ha encontrado el pinchazo.

18.3.12

Dioptrías.

Ella se pone sus gafas y lo ve todo. Ve futuro, ve arrugas en él y sus sábanas, ve despertares bajo ellas y veranos sin necesitarlas, ve tartas de cumpleaños con velas cambiantes, caras extrañas al abrir regalos y cumpleaños felices desafinados por tenerlos menos ensayados que las nanas. Ve aquí, ve allá, ve relojes que se derriten en la carretera, salta en los charcos, deforma reflejos y rompe las luces que tiemblan en ellos, pasando por encima con su recién estrenado carnet de imaginar. Ve a sus futuros hijos, se ve valiente, se deja caer hacia atrás, sabiendo que él estará para cogerle o para enseñarle que el suelo tampoco es tan duro, que incluso dormirá en él bastantes noches, en ambos ellos. Salpican los charcos. Tararea la música que sonará el día que no se casen. Vuelve a sus seis años y está balanceándose en su pupitre, dejándole chuletas a sus niños debajo de la pata de la mesa para que no cojee. Sopla las velas. Apretón de manos. Es verano, está en la playa, se refleja en sus gafas, aparta granos de arena de su entre pierna. Aletea sus pestañas. Forma un tornado que hace temblar los charcos y a ella aquel día esperando al bus antes de conocerle. Pide un deseo con la que cae en su dedo. Se besan. Susurra el deseo. Se escapa la pestaña. Se besan. Primavera y allí sigue. Aspira humo y expira nubes, se desinfla, resopla y sigue. Ve, ve, ve, ve. Ve todo, porque ella es valiente con sus gafas, pero a veces se las quita y pasa miedo. Pasamos miedo, que suena mejor.

Such a heavenly way to die